jueves, 5 de agosto de 2010

REFLEXIONES SOBRE EL SER ARGENTINO

Queridos amigos: quiero participarles de una reflexión surgida a partir de una cadena de mensajes que recibí por mail hace meses. Transcribo parte el mensaje recibido (sobre fondo amarillo), aunque no en su totalidad, para abreviar espacio. En el mismo se nombran varias personas que terminaron como diputados o en cargos públicos, destacando su lucha previa (fundamentalmente mediática) y su silencio posterior al cargo. Nombraré los más conocidos. Luego transcribo mi respuesta a ese mensaje y al final les cuento mi conclusión, a ver que opinan. Cariños. Miguel.
Texto del Mensaje recibido:
COMO HAY GENTE QUE SE PIERDE, VERDAD?????
PERO HACE FORTUNA!!!!
QUÉ ES DE TU VIDA... MARY SÁNCHEZ? - Te acordás como estabas en todos los medios protestando contra los magros sueldos de los maestros? …etc. etc.
MARTA MAFFEI? - Te acordás como continuaste la gesta de Mary Sánchez en defensa de la dignidad de los maestros?...etc. etc.
MARIA AMERICA GONZALEZ? - Te acordás como defendías a los jubilados desde tu televisivo "Rinconcito de los Jubilados"?… etc. etc.
Gracias a gente como ustedes, vemos como el país se va engrandeciendo y han desaparecido los problemas que fueron motivo de sus denodadas luchas.
Es cierto que se presentaron otros (delincuencia, pobreza, marginalidad) pero de todos ellos se están ocupando Luis D'Elía (creo que casualmente también es diputado), Castells, etc.
Y si todos ellos tienen el mismo éxito que tuvieron ustedes, veremos una Argentina grande y floreciente.
Por todo ello, VOTEN A CASTELLS DIPUTADO !!!!!!!!! Asi se acaban los piqueteros!
Si este email te dio bronca, reenvíalo.

Texto de mi respuesta a todo el mailing de ese mensaje:
Estimados, creo que si hay culpa no es de ellos. Si la hay, es de quienes le creen a cualquiera sin analizar que más hay en cada discurso, o de donde proviene quien "discursea." Y todos provienen del mismo país, que es este. Y habrá muchos otros como los mencionados en ese mensaje, como también los hubo antes. Por ejemplo, ¿se acuerdan del "bisonte" Alende, que desde abajo se comía crudos los cucos de un imperialismo impersonal y fantasmagórico? Seguro que se acuerdan, porque (dicen) hizo buena gobernación en esta provincia. Pero ¿alguno se acuerda que hubiese dicho aunque sea algo cuando fue diputado por varios años? ¿O alguien conoce lo que hizo Floreal Gorini, del PC y del movimiento cooperativo, cuando también llegó a diputado? Y así de seguido. ¿Será casualidad que todos los nombrados fueron furibundos militantes "de izquierdas", al decir de los españoles?
Como reza un dicho poco popular, pero muy real: “cada pueblo tiene los gobernantes QUE SE LE PARECEN.” A propósito, hay una frase que creo fue la que más escuché en los dos años que estuve de Secretario Técnico de la municipalidad de Chaves, por parte de gente "del llano" y es tristísima realidad:
- "Si no robás vos, roban otros."
En virtud de esa frase, creo que la mayoría de los argentinos si pudieran llegar a la meta ansiada del poder político o del cargo público político, la ejercería mientras pueda. Y así vamos. ¿Cual es la solución? La sé para mi y es la de comportarme como mis padres me enseñaron de chico. Cosa que ahora sirve menos que antes, porque los chicos están sometidos a un bombardeo mediático impresionante y la prédica de los padres se diluye mucho. Pero no tengo la respuesta colectiva para el corto y mediano plazo (no digo para el largo plazo, porque creo que no llegaré a vivirlo).
Sé que solo quejarse, como se hace en este mensaje que recibí por Internet, no solo no sirve, sino que es contraproducente. Porque lo único que genera es desesperanza e incertidumbre en el corto plazo. Creería que deberíamos comenzar tratando de ver una sola cosa en cada discurso de todos los autoproclamados redentores de la humanidad: ¿Quién se beneficia si se les da pelota? Ellos y nada más que ellos. Todos ellos en sus discursos plantearon problemas o enemigos abstractos, pero jamás ninguno expuso programas reales para alcanzar soluciones serias a los problemas planteados. Es algo así como cuando un ratero corre en una calle muy concurrida y va gritando "al ladrón, al ladrón!!" Muchos se largan a correr con él, ayudándolo a escapar.
Amigos, sería interesante que quede abierto el diálogo sobre este tema. A lo mejor comenzamos a cristalizar alguna idea positiva. Saludos a todos y suerte. Miguel
Mis reflexiones finales
(Escritas semanas después de enviar mi respuesta transcripta arriba.)
Como era de esperar (lamentablemente), nadie contestó ni a mi respuesta , ni a mi propuesta. Y aclaro que mandé el mensaje a todos los que figuraban en el “mailing” incluido en el mensaje, que eran muchos. Esto reafirma mi tesis de que los argentinos tenemos dos deportes nacionales que superan al fútbol (aunque no lo crean..!) El primero es el de quejarnos siempre y no hacer nada, culpando a “los demás”, en abstracto, por todo lo que nos moleste o perjudique. El segundo es creernos mejores en todo, que todos los demás. Se hable de lo que se hable, ya sea de política, de historia, de deportes, o de lo que sea (incluidos temas inherentes a algunas profesiones muy específicas de las cuales quienes hablan generalmente no tienen ni la más remota idea), cada argentino tiene “la precisa.” Dicho de otro modo, pareciera que los libros que lee cada argentino por separado, tienen “una página más” que el libro más avanzado que pueda leer cada especialista.
Pero a la hora de poner lo mínimo de nosotros para ayudar a cambiar algo, todos estamos demasiado ocupados. ¿O será que si cambiamos algo, luego no tendremos de que quejarnos? ¿Ustedes qué opinan?.


Miguel Angel Gonzalez

ULISES LASA, MEDIO SIGLO CON LA MUSICA: 1960 - 2.010

El pròximo 15 de agosto se cumplen 50 años de mi debùt en los palcos chavenses. Fue en el Club de Pelota en la gran kermese que organizò la Comisiòn de Damas de San Roque, donde con mis 15 abriles fui invitado a cantar ante un marco imponente de pùblico. Allì con ¡Oh Carrol!, Pity, Pity y Eso, tres temas de moda en esos tiempos, comenzò mi romance con la mùsica, hasta llegar a nuestros dìas donde sigo creando nuevas melodìas. Debo agradecer a Dios por haberme dado salùd y a mis viejos por los genes que me transmitieron y el apoyo incondicional que siempre tuve de ellos. Tambièn a tantos mùsicos que compartieron mis dìas, en especial a Pochi Pusineri que fue mi maestro de guitarra y con quien formamos el grupo Los "Happy Boy`s en 1961. a los muchachos de la Jazz Maracaibo, orquesta tresarroyense que integrè dos años mas tarde, hasta aceptar el pedido de Piero y volver a Chaves a cantar con "Los Dinàmicos" y escribir una historia hermosa de los bailes en la zona, que culminò con Dany y su Conjunto, con quien actuè hasta el año 2.000. Tambièn un recuerdo para mis compañeros de la Banda del Regimiento 8 de Comodoro Rivadavia, donde hice mi servicio militar.A mi pueblo le dejo como autor y compositor, numerosas canciones dedicadas a sus lugares y su gente, entre ellas, el Himno a G.Chaves y siento orgullo de haberlo representado dignamente en certàmenes de autores donde se escucharon y triunfaron mis temas en templos del arte provincial, Teatro Auditoriùm de Mar del Plata y el Argentino de La Plata. La mùsica me ha dado todo y aseguro por mi experiencia que es la mejor terapia para sentirse bien, por eso seguirè ligado a ella, hasta que el cuerpo aguante.
A mi esposa, a mi familia, a mis amigos, les agradezco su afecto y paciencia y dejo tambièn en esta fecha inolvidable, un saludo grande para todos los habitantes de A.G.Chaves - Gracias


Ulises Lasa
Agosto - 2.010

viernes, 23 de julio de 2010

REGRESANDO A CHAVES (1)

Hacía cuatro años ya, que había regresado a mi pueblo, Chaves, buscando la imagen del mismo que me llevé a los 18 años, cuando partí hacia la universidad. En los 33 años que habían mediado entre mi partida y mi regreso, anduve mucho por el país y por el mundo. Y todo lo que vi siempre reafirmó el sentimiento de volver a mi pueblo. A este Chaves que al regresar, me complicó para entenderlo (estoy haciendo referencia a los años 2.001 al 2.003).
Ya aquí, en lo más íntimo supe que esa idea fue acertada, porque regresar a mis raíces fue recuperar una parte fundamental de mi historia. Pero hubo momentos en los que llegué a replantearme si fue correcto volver a este pueblo, pensando en un escenario futuro. Porque al pensar en el futuro de Chaves, forzosamente debía incorporar en ese futuro a sus adolescentes, cuando por su edad fuesen adultos y por su ubicación en la sociedad estuviesen al frente de alguna responsabilidad.
Y no fue caprichoso que en ese momento me plantease un escenario futuro complicado para Chaves, dada la generalizada actitud vandálica de una cantidad de adolescentes chavenses. En ese momento el gimnasio en construcción, era destrozado día a día; los nomencladores de calles, diariamente destrozados; la plaza 25 de Mayo, muestrario de todos los daños que puedan imaginarse: bancos rotos los fines de semana; faroles rotos a mansalva; cajas de conexiones eléctricas destrozadas. Y como parte del incentivo para hacer tanto daño, la misma plaza quedaba sembrada de tetrabriks y envases vacíos de cerveza.
Este no era el pueblo que había dejado en mi adolescencia; el Chaves cuya imagen surgía viva en mi recuerdo en tantas vueltas dadas por el mundo; el Chaves que vine a disfrutar a mi regreso. No. Este no era aquél Chaves. Pero, ¿Qué había cambiado? ¿Cuál fue la causa de este deterioro en la estructura social del pueblo, manifestada en el comportamiento vandálico de muchos adolescentes chavenses?
Buscando en la historia, encontré alguna información interesante. Hacia fines de la década de 1950, las autoridades de U.S.A., preocupadas por el auge de la delincuencia juvenil en su país, enviaron a un grupo de profesionales a Italia, país que a la sazón contaba con el índice más bajo del mundo de delincuencia juvenil, para ver cual era la causa de ello. Luego de muchos meses de estudios en cantidad de ciudades grandes y pueblos pequeños, la conclusión de esos profesionales fue terminante: En las familias italianas, como célula fundamental de la sociedad italiana, se respetaba la autoridad del padre. Por extensión se respetaba la autoridad de la madre y fuera de la casa se extendía el mismo respeto hacia toda otra persona de la cual emanase algún tipo de autoridad: respeto a los mayores; respeto al maestro; respeto a la policía; respeto al placero. Y ese respeto culminaba en un respeto a si mismos.
No sería de extrañar entonces, que el eje del mal comportamiento de estos adolescentes pasase por la falta de respeto a sus padres. ¿Y que hacían los padres de éstos que destrozaban medio pueblo? Buena pregunta a la cual me respondí tal como en una oportunidad respondió mi hermano, cuando complicado en sus asuntos, alguien le preguntó como andaba:
- ´´¿No tenés una pregunta más fácil?´´

Miguel Gonzalez